Category: Sin categoría

Cómo limpiar el mármol blanco sin dañarlo

El mármol es uno de los materiales más utilizados como revestimiento, tanto en encimeras, como en suelos, paredes, baños… Pero limpiarlo es una tarea que requiere delicadeza y algunos conocimientos.

El mármol blanco es el material protagonista de muchos suelos, encimeras de cuartos de baño y por su resistencia al calor y los golpes también está presente en muchas cocinas. Para limpiar el mármol blanco haremos algo común a todos los tipos de mármol, que consiste en usar un jabón neutro. Esta es una regla de oro.

1. Utiliza un jabón suave, de pH neutro y no abrasivo. El jabón común para fregar los platos funciona bien. Puedes mezclar un poco de este jabón en agua caliente en una botella de spray o poner unas gotas en un paño húmedo.

2. Limpia la superficie de mármol con este paño húmedo, aclara muy bien y seca inmediatamente. Ten cuidado de no utilizar demasiado jabón, ya que puedes acabar dejando una película.

Si el mármol tiene alguna mancha, medio limón te servirá como limpiador. Será suficiente con frotar con el limón sobre la mancha y dejar actuar unos minutos, cuantos menos mejor porque el ácido puede dañar el material así que ve poco a poco. Después, aclara y límpialo con un paño seco.

4. También se puede usar agua oxigenada para limpiar el mármol. Para conseguir un excelente acabado en la piedra natural, es preciso mezclar una porción de este producto con agua, y aplicarlo directamente sobre la superficie del mármol. En este caso, no hay que enjugar, pero sí hay que evitar el exceso de líquido.

Dar vida a tu cocina

Las plantas siempre dan un aire fresco, tanto si son simplemente decorativas como si son florales de temporada.

Nuestra cocina suele mantener un aire de carácter funcional y debemos personalizar todos los elementos decorativos, para que resulte atractiva a la vez de funcional.

Para esto podemos lanzarnos a la aventura de los mini huertos caseros. Son una opción muy recomendable para crear nuestro pequeño ambiente.

Plantas aromáticas, plantas alimenticias como perejil, menta… nos ayudan a relajar el ambiente y nos aportan ese punto de luminosidad que quizás nos falte para dar vida a la cocina.

Con esto no queremos decir que haga falta plantar un pequeño bosque dentro de casa, sino que introducir un poco de naturaleza nos ayudara a sentir un frescor que solo aporta el verde natural.

En definitiva es conseguir armonizar nuestra cocina con colores naturales y esto lo podemos conseguir mediante el uso de plantas, flores y pequeños huertos.